Chachapoyas, el encanto de la Amazonia peruana

Día 53: De Cajamarca a Chachapoyas ...

3:30 AM suena mí alarma. Para las 4:15 AM ya estoy saliendo del hotel y tomando un taxi. Previamente le pregunto al recepcionista cuanto me puede salir y me dice entre $4 / $5 soles. Ni bien para el taxista le digo que voy hacia la terminal y que me dijeron que sale $5 soles, con lo cual no le doy lugar a que me vea la cara. Pocos minutos después me deja ahí en Virgen del Carmen. La agencia está cerrada pero hay gente en la vereda esperando subir al bus.

 

Puntuales partimos 5 AM y dos horas más tarde paramos en Cerendin a desayunar. No sé porqué me sorprendo con el desayuno, pero lo hago. Sopa de fideos, papá y pollo, además de un pan y té. Media rara la combinación, pero teniendo en cuenta que hacía frío, tenía los pies helados y el estómago vacío, el estuvo más que bien. Durante el trayecto Cajamarca-Cerendin conozco a Carlos, un señor muy simpática que me llama de amiguita Cintia y bella señorita, y me da muchas recomendaciones de lugares para conocer y que visite Cuela. A su vez me comenta sobre lo inseguro de ciudades como Lima, Trujillo y Chiclayo y en el fondo me da risa el hecho de haber estado en mí lista y cómo las aparté de un momento para otro. No sé si fue el entusiasmo de Joaquín (el chico uruguayo que conocí de Copacabana a Cusco), que me incentivó a conocer Chachapoyas, pero siento una buena sensación al respecto.

 

Carlos me cuenta que dentro de todo es seguro pero que no por ello me confíe. Me pregunta si sé que son las rondas y los ronderos. Él me cuenta que es un rondero. Chan! Para satisfacer su curiosidad no son ninguna mafia ni cosa que se le parezca, más bien todo lo contrario. Los ronderos son un grupo de vecinos de cada comunidad que a su modo cuidan de los demás. Si alguien sufre un robo o una persona se porta mal con su mujer, los ronderos se encargan de ponerlo en su lugar...

 

Me despido de Carlos en Cerendin y después de desayunar seguimos viaje. Por momentos me asombran dos paisajes opuestos cohexistiendo en el mismo lugar: selva y montañas casi áridas. 

 

Poco antes del mediodía paramos en un restaurante y como no tengo ganas de comida hago la mejor compra de la historia desde que llegué a Perú: 5 bananas a $1 sol y 2 paltas a $0,50 cada una (en Cuzco te las venden a $1,50 por unidad y en Machupicchu $2 soles y $2,50 si te ven mucha cara de gringa.

 

Para las 5 PM ya estoy en la terminal de Chachapoyas. Está llena de combis que deduzco irán a los pueblos cercanos. Pregunto a una pasajera y luego a conductor cuanto cuesta el taxi hacia la plaza. Ambos me responden que $3 soles. Enseguida se asoma un taxista ofreciendome llevar. Le pregunto que cuánto me cobra (ya casi con la retorcida idea de que me va a estafar como lo hicieron la mayoría hasta ahora) y para mí sorpresa el buen hombre me responde que $3 soles, ni un peso más, ni un peso menos. En poco menos de 10 minutos estamos en mí hostel; Chacha Internacional. La simpática recepcionista me muestra dónde queda el baño, la cocina y mí habitación. 

 

Me toca una habitación cuádruple con un compañero que sólo se limita a respirar ... ¡Y yo que estaba contenta porque iba a tener con quién hablar! ...

Perú ¿Por qué eres así conmigo?

Pregunto a la chica de recepción dónde se encuentra la plaza. Estoy contenta porque estoy a sólo una cuadra. En mí mente la tengo grabada tal cuál búsqueda de Google.

What?¿ En serio? Por qué eres así conmigo Perú? ¿Qué posibilidades hay en un millón de llegar a un pueblo turístico y que en pleno verano (si,si, de éste lado del Perú es verano) estén haciendo obras? Prácticamente toda la zona vallada. De seguro quedará precioso, pero no estaré allí para verlo ¿Cierto?

Día 54: Cataratas de Gocta ...

Me pasan a buscar pasadas las 9 AM para el tour hacia las Cataratas de Gocta, la tercera más grande del mundo. Durante la caminata entre subidas y bajadas conozco a Christiane y Michelle con quienes voy compartiendo gratas charlas antes, durantes y después. Nos toma 2:20 hs el camino de ida alternando entre escaleras, barro y los desniveles típicos de la selva. Si bien el nivel de intensidad es medio/alto, lo importante es disfrutar del entorno, las mariposas de todos los colores que pasan por delante y por detrás. Es una experiencia cómo pocas.

Finalmente, a pesar de que ésta es época seca (y eso incluye el afluente de agua), no deja de ser impresionante, y sólo estamos frente a la segunda caída (la primera demora entre unas 5/6 hs).

 

El regreso para mí sorpresa lo hago en 2 hs. Será porque no quería ser la última? Es probable. Éste tipo de desafíos en terrenos no del todo fácil me demuestran una y otra vez que cualquier meta está al alcance de la mano, que todo es cuestión de voluntad. En fin, antes de ponerme melosa mejor los dejo con las fotos ...

 

Día 54: Caverna de Quiocta y Sarcofagos de Karajía ...

Voy para Iquitos, no es muy inaccesible. Bueno, voy para Tu..... En serio querés hacer ocho horas de viaje? Mirá que no aparece ninguna empresa de bus que siga hacia el sur de Perú. Jod@#! Bueno el plan es el siguiente: hoy vamos para los Sarcófagos de Kajia y la caverna de Quiocta, y cómo con los anterior no nos ponemos de acuerdo mañana nos vamos para Leimebamba, Estamos de acuerdo cerebro?

 

Dos horas aproximadamente nos toma llegar con el tour desde Chachapoyas hacia Luma. Allí nos calzamos las botas de barro y poco después estamos frente a la caverna de Quiocta, lugar que también sirvió de cementerio para los pueblos Chachapoyas. La caminata requiere de mucha concentración y cero distracción, ya que, si bien hay leves subidas y bajadas, hay pequeñas lagunas y por sobre todo, abundante y resbaladizo barro. Es toda una aventura de casi una hora entre ida y vuelta. El ritmo depende siempre del grupo. Vemos estalactitas, estalagmitas y columnas (cuando mamá estalactita se fusiona con papá estalagmita en un increíble acto de amor), otros ven murciélagos (yo sólo el guano) y más adelante casi cerca de la salida, calaveras.

 

El almuerzo es a elección de cada uno. Mí elección es trucha frita, arroz y ensalada ... Babas. Lo bueno es que interactúo con todo el público peruano y cada uno me recomienda lugares para conocer.

 

Nuestra siguiente parada es en los Sarcófagos de Kajia que descansan en un orificio al precipicio de la montaña. No sé porqué pero me recuerdan a los Mohaires de la Isla de Pascua. El guía nos advierte que la bajada es empinada y que alquilamos bastones (Aleluya por tan acertada recomendación) y que la vuelta es dura que si queremos caballos para subir ($15 soles ambos tramos o bien sólo uno) y como necesito un punto de comparación le pregunto si la dificultad es peor o igual que Gocta y me responda que es igual. Así que tomo la decisión de subír caminando a pesar de la altura. Para mí sorpresa el bastón hace todo más ligero y uno de los niños que nos acompañó de ida y regreso me ofrece el suyo y hacer la labor todavía más fácil. En 20 minutos completo el kilómetro de subida. No fue tan grave después de todo!

Caverna de Quiocta en el poblado de Lamud

Tips y recomendaciones...

  • Cómo llegar: Desde Lima hay varias empresas que llegan a Chachapoyas en un viaje de apróximadamente unas 24 hs. Desde Cajamarca la única empresa que llega es Virgen del Carmen (5 am o 5 pm) en un viaje de unas 12 hs. El bus no posee sanitarios pero si se realizan varias paradas higienicas y al mediodia una parada para almorzar. El ticket tiene un costo de $50 soles y en el horario de la mañana incluye el desayuno en Cerendin.

  • Terminal terrestre: Chachapoyas posee una terminal terrestre desde la cuál llegan las combis desde y hacia los pueblos de los alrededores. Empresas provenientes desde Lima tienen terminal propia.

  • Vía aérea: Chachapoyas cuenta con un pequeño aeropuerto operado por LAN.

  • Taxi: El costo desde la terminal terrestre hacia el centro a junio de 2018 es de $3 soles.

  • Dónde alojarse: Hay para todos los gustos. Mi elección fue Chacha Internacional a $18 soles la noche. No incluye desayuno. Ubicado a una cuadra de la plaza y con una atención cálida y profesional.