Isla del Sol e Isla de la Luna

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Día 38: Mi último paso por Bolivia ...

Despierto temprano en la mañana aún en la duda de si pernoctar o no en la Isla del Sol. Si bien es mi despedida de Bolivia, no fue una elección al azar, sino que fue gracias a mi buena amiga Jackie que éste lugar tuvo su razón de ser.

Media hora tal cuál lo acordado llego al puerto en dónde poco después embarco junto a más extranjeros como yo. El viaje es largo, al menos unas dos horas, ya que lo primero en visitarse es la Isla de la Luna. Una vez allí, descendemos de la embarcación y subimos las escalinatas que nos conducen a la parte superior dónde nos esperan los nativos de la isla que nos proveen de la entrada ($10 bolivianos) seguimos el sendero que nos conducen a las ruinas. Allí no contamos con guiada, simplemente curioseamos introduciéndonos en las diferentes habitaciones. El día está nublado y seguramente con sol la historia debe ser otra. ¿Me gusta? Pues claro, es bonito, pero creí que al final en mi último día sentiría esa tan anhelada conexión con Bolivia ...

Una vez terminado el tiempo viajamos cerca de 45 minutos en la embarcación que una y otra vez me retrae al Titanic ¿Será el hecho de haber sólo 10 chalecos salvavidas en una embarcación con 30 personas? Quién sabe ...

Dónde el sol brilla por su ausencia ...

Y llegamos finalmente a la famosa Isla del Sol dónde descendemos y volvemos a pagar otros $10 bolivianos. Allí también nos encontramos con más ruinas pero ésta vez con guía de por medio. El recorrido inicial tiene su dificultad media dada por las escaleras. La buena noticia es que una vez pasado dicho tramo el resto es en suave pendiente cuesta arriba. Durante el camino conozco a unos brasileños que me cuentan que andan viajando por Bolivia y prontamente por Perú y más adelante con unos franceses que me cuentan que también andan haciendo el mismo itinerario.

Me cuesta mucho poder transmitir algo más respecto a mi última visita, porque si bien no dejo de destacar que Bolivia es un país bello, de gente respetuosa y amable, no hubo esa química que llenara mis expectativas. Creo que en todo lugar la formula seria paisajes+gastronomía+precios/calidad+ empatía (infaltable), y es que éste último ingrediente, para mi de los más importantes, es de los que hizo que mi estadía fuera tan breve, no obstante, cada experiencia es distinta y única, pero por fortuna, éste viaje es sólo una parte del tramo ...

Una vez de regreso al hostal voy hacia la agencia en dónde lleno el formulario para pasar la frontera y para las 18:30 salimos con destino a Perú. Cerca de 20 minutos más tarde estamos haciendo los trámites de salida de Bolivia y luego de entrada al Perú dónde me preguntan muy seriamente cuanto tiempo voy a permanecer, profesión, estado civil y listo! Tengo mi sello de entrada a Perú y unas enormes expectativas al respecto.

Durante el viaje conozco a Joaquin, un uruguayo buena onda que va rumbo a Ecuador a reunirse con su novia. Le cuento sobre mi impresión de Bolivia y le digo que espero que Perú sea diferente a lo que me responde que a él le encanta al pueblo peruano y que son una gente divina. Ya con esa impresión al respecto me siento muy entusiasmada por lo que vendrá ...

Tips y recomendaciones ...

  • Gastronomia: es barata y deliciosa. Siempre la opción más económica es comer en  los mercados. Entre $5 y $10 bolivianos es un precio más que aceptable.

  • Isla del Sol y la Luna: Hay dos horarios 8:30 am (se visitan ambas islas) y 13:30 hs (sólo se visita la Isla del Sol). La tarifa está en $30 bolivianos (ida y vuelta) o bien $20 bolivianos (sólo ida) si pernoctan en la Isla del Sol. Habrán quienes le quieran ofrecer ida y vuelta por $35, no lo acepten. En mi caso pagué $25 ida y vuelta porque compré una promo con Huayruro para viajar directo a Cusco.

  • Guias: Los guias no son obligatorios y en mi caso he de subrrayar bastantes puntos importas. Por empezar, una guiada cuesta alrededor de $30 bolivianos si mal no recuerdo. En el bote te dicen que los senderos no están señalizados y te dan a entender como que te podés llegar a perder. Esto no es cierto, es decir, no hay señalización, pero el sendero es uno sólo, con lo cuál no hay manera de perderse. Si bien el guia era muy carismatico, en mi caso pagué la guiada para entender y conocer la historia de la isla. Fue en vano. Habia un único guia para dos grupos en español e inglés y digamos que nunca lo alcanzaba, así que básicamente me perdí casi toda la guiada. Por otra parte, algo que hacen en la embarcación es decir que bajan en el puerto los que pagaron la guiada y el resto sigue hacia el otro puerto. Esto está mal, porque como dije (y lo he comprobado en varias agencias) el guia no es obligatorio, asi que están en su derecho a bajar y recorrer por lo que pagaron.

  • Agencias de viajes: La mayoria opera como casa de cambio y todas ofrecen pasajes  directos hacia Puno, Arequipa, Cusco y La Paz, entre otros.