Desafío Winicunca y Laguna Humantay

Día 75: Montaña Winicunca (5200 msnm)

Me levanto cerca de las 3 am, ya que se supone a partir de las 3:30 am me pasan a buscar. Es increíble que vaya a hacer el trekking, ya que, al principio de mi viaje mi estado era tan deplorable que había descartado todos aquellos de gran dificultad y sin embargo,ahí estaba, ya más de las 4 am y conun mensaje tardía de Tatiana, mi amiga brasileña que me decía que había preguntado por m+i al subir al bus y que según los de la agencia habían pasado por mi hostel y yo no estaba ... What?

¿Es un chiste?

El día anterior al comprar mis excursiones tenía un palpito, como si algo fuera a salir mal y eso continuó incluso hasta la mañana siguiente ...

Al leer el mensaje de Tatiana lo primero que hice fue pedir el teléfono de linea para comunicarme con la agencia. Me atienden sin mucha espera y les digo que estoy esperando la combi y me responden que espere que van a pasar por mí. Les aclaro que mi amiga preguntó por mi y que les dijeron que habían pasado a buscarme, lo cuál no era cierto. La señora me dice que va a llamar para que me pasen a buscar y cuelga ¿Es un chiste? No me preguntó mi nombre, dirección y hostel ¿Cómo se supone que sepa a quién va a mandar a buscar? Vuelvo a llamar y me dice que pasaron tres veces por mi hostel. Ya comienzo a cabrearme teniendo en cuenta que desde las 3:30 hs estoy esperando y nada. Le aclaro el nombre de mi hostel y dirección y finalmente después de unos minutos me pasan a buscar. Resulta que me habían pasado a buscar por un hostel con el nombre de la calle de dónde me alojaba. De no creerse.

La chica que me pasa a buscar me lleva hasta un taxi en el cuál me acompaña un taiwanés al que también  se olvidaron. El taxista me explica que según la agencia yo escribí mal el nombre de mi hostel (encima también soy analfabeta) y que como si fuera poco el bus ya se había ido. Honestamente no podía creer tanta incompetencia. ¡Ah! y si con todo lo demás no me alcanzaba, el bus seguía en movimiento mientras el taxista trataba de comunicarse y me decía algo así como: - El chofer no contesta. Cuando manejan nunca atienden el celular ... Si está muy lejos tendremos que volver y hacés la excursión mañana. - Mañana no puedo, hago Humantay y después me voy. Osea, no había negociación. El taxista se comunicó nuevamente en dos ocasiones pidiéndole al chofer que fueran más despacio o en su defecto hicieran paradas higiénicas. Habrá pasado poco más de 1 hs cuando finalmente llegamos a una estación de servicio en la cuál bajamos del taxi y subimos al bus. Comencé a buscar entre rostros desconocidos a mis amigos y finalmente los hallé al final del bus ...

Prueba de fe ...

Sin ánimos de ofender suceptibilidades religiosas ... ¿Puede alguien explicarme por qué es más fácil creer en Dios que en nosotros mismos? Honestamente no entiendo la capacidad humana de creer que sólo somos capaces de algo por algo o alguien más sin querer adjudicarnos el mérito.

Y ahí estaba yo, frente a un paisaje imponente y fatigada los primeros 100 metros de caminata. Y me pregunte ¿Cómo se supone que aguante las casi 3 hs de caminata que me quedan para llegar a la montaña? Seguramente me hice un montón de cuestionamientos, y mientras los hacía daba un paso hacía adelante y uno menos hacia mi meta.

 

Antes de comenzar la caminata los guías ofrecen un bastón por persona y aclaran que también llevan oxígeno en caso de ser necesario y que para quienes lo necesiten se alquilan caballos a $70 soles. La mayoría dicen que no pero más adelante muchos cambian de opinión; están quienes en verdad no pueden tolerar la exigencia física del reto y quienes recurren a la ley del menor esfuerzo y que quieren la típica foto selfie con el caballito y el paisaje. Lo que muchos no saben es que al final el caballo sólo los deja a unos aproximados 200 metros y que son los más empinados de todo el recorrido. En fin, si hay algo que aprendí es que en cualquier actividad física arriba de los 2000 msnm las hojas de Coca son indispensables: disminuyen la fatiga, la sed, naúseas y dolor de cabeza. Según otras propiedades poseen propiedades energizantes. Honestamente, ésta última brilló por su ausencia. Jamás me había sentido tan débil y somnolienta. A cada paso luchaba con las ganas de echarme a un lado del sendero y simplemente sumergirme en un sueño profundo. Mis piernas sentían flojas y mientras más caminaba más lejos sentía que estaba de la meta. De cuando en cuando avistaba algún letrero que indicaba la altitud, lo cuál equivalía a ver los kilómetros que me faltaban y no eran de mucha ayuda.

Pensé en que ese camino era el único camino y a pesar de que en todo momento pasaban cholitas y hombres descendiendo ágilmente y ofreciendome caballos para subir, nunca fueron una opción para mí, porque a pesar de todo decidí creer que era capaz, y entonces me propuse no detenerme a descansar ni una sola vez, simplemente caminar más lento y más lento aún en las subidas. Vi a las mismas personas detenerse a descansar incontables ocasiones y eran los mismos quiénes se agotaban más por querer ir más rápido, como si se tratara de una competencia, de ver quién es el más resistente...

De cuando en cuando me enfoco en mis pisadas y por momentos en el paisaje. El sólo hecho de estar allí es un regalo de la vida. Rojizos, marrones y verdes se entremezclan y por momentos el blanco de la nieve se cuela en el paisaje y en el sendero. Todo es maravilloso y de ensueño y para cuando quiero darme cuenta, frente a mi está la Winicunca, sabía que en algún momento iba a llegar pero en aquel instante parece demasiado rápido. Son las 11:59 hs para cuando consulto la hora y estoy sentada frente al cerro desde el cuál posible visualizar el Winicunca en todo su esplendor ¡Llegué, estoy ahí y más despierta que nunca, lo hice y el mérito fue todo mio!

Montaña Winicunca, también conocida como Montaña Arco Iris o Rainbow Mountain. Sin filtros. Lo tomas o lo dejas. Aún así es impresionante sin todo el maquillaje que la tecnología le ha dado. El mero hecho de estar allí con lo que implica luchar contra las condiciones de altura, ya es todo un mérito.

Desde aquí también es posible tomar un sendero de unos 30 min. más o menos para tener otras vistas del valle.

Día 76: Laguna Humantay (4200 msnm)

Ésta vez toca madrugar nuevamente y para las 4:30 am estoy esperando la combi. Pasan por mi cerca de las 5 am y cuando subo al vehículo me doy cuenta que soy la primera y que la puntualidad no es su fuerte.

El viaje es bastante frío, ya que claro está nunca ponen en marcha la calefacción y durante el trayecto pasamos por zonas descampadas con tal grado de neblina que la visibilidad es prácticamente nula. Llegamos a Mollepata cerca  de las 7 am en donde tomamos nuestro desayuno y dónde poco después partimos con destino a dónde comienza el sendero hacia Laguna Humantay.

Cómo si se tratase de un deja vu los primeros 100 metros ya estoy  y henos ahí el ¿Cómo voy a sobrevivir a esto? Entonces recuerdo que tengo las mismas posibilidades de éxito y de fracaso que los demás y simplemente se me pasa. Ésta vez no me siento somnolienta pero si con las piernas flojas y el hecho de que la guía éste cada dos por tres diciendo: Equipo Arnold, vamos, vamos o ¿Estás bien? ¿Necesitas un caballo? A pesar de que era buena onda, el estar apurando a la gente cuando apenas puede respirar no es de ninguna ayuda. A pesar de que le contesto con la mejor, lo que menos quiero es que sea una más en la lista de personas que me han dicho que no puedo o no sirvo para algo. Trato de liberarme de ese mal humor y sin detenerme avanzo. Procuro tornar lo negativo en positivo y pienso You can do it! Y entonces recuerdo mi primer trekking en Cafayate mi segunda semana de viaje y como la garganta y el pecho me ardían y no paraba de sudar, o la ocasión en la que hice los 33 km en ruta con subidas y bajadas y sentía que las piernas no me daban más. Pensé en todas las pruebas que había superado e inclusive la noche de frío que pasamos en un cobertizo en Leymebamba después de 9 hs de caminata y entonces me di cuenta de todo lo alcanzado y que las limitaciones (si es que eran reales) eran fruto y creación de mi mente. Entonces seguí avanzando y recordé a todos a quienes fueron parte de mi viaje y les dediqué cada paso: Sarah, Richard, Edu, Mel, Pascal, Ray, Nadia, Fran, Duncan, Cata ... Y así entre pensamientos, sentimientos y gratitud, finalmente llegué. El reloj marcaba las 11:20, el cielo estaba nublado, y así y todo, los colores verde, azul y turquesa vibraban en un lago coronado de verdes, marrones y nevados ...

tips y Recomendaciones ...

  • Entradas: Y sea para la montaña Winicunca (Arco Iris) o Laguna Humantay, se debe pagar una entrada de $10 soles si son extranjeros, y $5 soles si son nacionales. Aclaro esto porque en los tours que venden prácticamente nunca lo aclaran e incluyen.

  • Tours: Los costos rondan los $100 para cualquiera de las dos y si te ven dudoso te lo dejan a $80 soles sin incluir la entrada. Pero si estás un buen tiempo viajando, se juntan dos o más personas y podés negociar llegás a conseguir un precio inferior. Respecto a mi agencia de viaje lo negativo es que son súper desorganizados pero lo positivo fue que a mis amigos y ami nos respetaron el precio más bajo que encontramos (con entrada incluida) dejándonos Winicunca a $60 soles y Humantay a $65 soles.

  • ¿Qué incluye el tour? Todos ofrecen lo mismo: traslado ida y vuelta, guía, desayuno y almuerzo buffet.

  • Compra en Cusco: Al igual que recomendé en mi post de Machupicchu, cualquiera sea la excursión que decidan contratar, no necesitan hacerlo con antelación y menos por internet, y es que por éste medio los precios se duplican y hasta triplican.