Un encantador pueblo en el Valle Sagrado

Día 77. Welcome to Ollatantaymbo

Cuando el reloj marca pocos minutos antes de las 10 am sé que ha llegado nuevamente el momento, como en muchas ocasiones a lo largo de estos dos mes y medio, de marcharme, y una vez más, de las despedidas...

Me despido de Duncan, a quién le aconsejo que la próxima vez que conozca a alguien en un bus, además de pedirle prestado un par de auriculares, no lo ignore (así fue nuestra primera interacción de Ayacucho a Cusco). Luego me despido de Fran que prácticamente tiene que salir volando de la ducha para despedirme con un fuerte abrazo. El siguiente es Mario, el dueño de Blacky Hostel y de Apner y les agradezco por su buenísima onda en todo momento y a quiénes espero volver a verlos, aunque dado el historial de éste viaje, es bastante probable.

Me cargo mi mochila (que parece pesar el doble que la última vez, pero se debe a que hace un buen tiempo no estoy yendo de aquí para allá) y camino las pocas cuadras que me llevan hasta la calle Pavitos en dónde tomo la combi ($10 soles) que me llevará directo al pueblo de Ollatantaymbo...

Pasan al menos 2 hs hasta que finalmente llego a destino y sigo sin creer que ésta será mi última parada en Perú, aunque en el fondo no quisiera irme jamás de éste maravilloso país.

What´s wrong with you?

Después de desencontrarnos, Cata, Vivi (la amiga londinense de Cata) y yo, finalmente nos encontramos. Lejos de su encanto de callecitas adoquinadas y flores que penden de los muros de piedra, todo en Ollatantaymbo es caro (a menos claro está, que busques y regateés).

He escuchado a muchos peruanos decir que Cusco es caro, como se nota que no han pasado por Ollatantaymbo. Eres bello mi querido pueblo del Valle Sagrado, pero preguntar precios en hosteles y que me digan $35 la noche (cuando en Cusco pagué $21), un lavado de ropa el kilo desde $5 soles e inclusive $7 soles (cuando en Cusco pagaba $2 soles el kilo) y así sucesivamente, era cosa de no creerse, pero como dicen por ahí, al que quiere celeste que le cueste.

Debo decir que el primer día no fue muy encantador, y buscar lugar dónde comer fue todo un desafío, los restaurantes cobran el menú turístico $15 soles (en Cusco el menú turístico en un restaurante es posible conseguirlo a partir de $8 soles y a $5 soles en el Mercado) y ninguno te quiere negociar nada. Algo muy curioso respecto del tema anterior es que en muchos lugares es imposible negociar y de hecho prefieren perder una venta que  hacerte un buen precio.

Mi primera noche la paso junto a las chicas en Hostal Rumi Sonqi en dónde desde el primer momento decido que sólo será una noche. La señora Rosa, la dueña del hostal es un personaje sin igual, y no de esos que caigan simpáticos. En varias ocasiones viene a golpear la puerta de nuestra habitación, y hasta abrir la puerta sin permiso para indagar en dónde habíamos estado en el día, a que horas íbamos a ir a comer y que no llegáramos tarde, y así sucesivamente.

Las callecitas estrechas y empedradas y sus canales de agua a lo largo de todo el pueblo le dan un encanto único.

Día 78: Por mi cuenta ...

Para el mediodía Cata. Vi y yo nos despedimos deseándonos lo mejor. Mientras el plan de las chcias en viajar hacía la Hidroeléctrica para llegar al pueblo de Machuppichu, mi plan del día consiste en ir a mi nuevo Hostal a poca distancia del Mercado. Allí conozco a Mark from Australia, un señor muy buena onda con quién intercambiamos unas palabras y con quién más tarde salimos a cenar y caminar por el pueblo compartiendo gratas charlas.

Mi tarde consiste en salir a caminar y curiosear por las ruinas de Pinkuylluna. Éstas se encuentran en la montaña de enfrente de las del Parque Arqueológico de Ollatantaymbo. La caminata es en constante subida y se derivan varios senderos que llevan a diferentes recintos. Estas ruinas eran utilizadas como graneros en los que los incas guardaban toda la producción. 

La frutilla del postre es que al llegar a la cima, el cielo que ya venia amenazando hacia tiempo, decide hacer un despliegue fantástico de viento y lluvia. No me lo tomo a mal, me encanta la lluvia, eso si, la bajada siempre pasito a paso, las piedras están resbalozas y digamos que no tengo ganas de salir volando por los acantilados de la montaña ...

El acceso a Pinkuylluna es gratuito y se puede acceder desde las 7:00 hs a 16:30 hs.

Día 79. Llueve sobre mojado ...

La noche anterior le pido al recepcionista de Hostal Incanto recomendaciones para llegar a Ñaupa Iglesia y a las Canteras de Cachiccata, sin embargo, el día amanece nublado y garuando, así que cuando calma un poco decido salir a caminar hacía las afueras del pueblo. Desciendo con calma hacia las vías del tren mientras que a mi izquierda veo un grupo de aventureros practicando rafting en el Urubamba. Quizás en mi próximo viaje me anime...

Ollantantaymbo es realmente increíble. Desde el exterior se pueden apreciar murallas y terrazas y si se baja un poco más se llega hasta las vías del tren, y como al universo parece simpatizarle mi entusiasmo por salir a caminar, se larga a llover y no de esas lluvias finitas, no, llueve con todo y durante las dos horas de mi caminata. Los amables conductores pasan de cuando en cuando tocando el claxón como anunciando: ¡Guarda que vengo!, y en esas que vienen me bañan de barro y agua.

Al salir del pueblo me encontré con ésta hermosa postal.

Ollatantaymbo con sus pros y contras, te invita a descubrirlo perdiéndote en sus callecitas y explorando muchas ruinas en sus alrededores que con la ventaja de no ser turísticas le dan la oportunidad al viajero de estar en contacto con el entorno natural, cultural e histórico sin tener que lidiar con multitudes.

Tips y recomendaciones ...

  • ¿Dónde alojarse? Hay para todos los gustos. En mi caso particular mi elección fue Hostal Incanto a $25 soles por noche. No incluye desayuno, pero las camas son cómodas y el personal muy amable. Las habitaciones no son muy grandes por lo cuál el grupo con quienes uno comparte es mas acotado. ésta cercano a restaurantes, a una cuadra del mercado y tres de la plaza.

  • ¿Dónde comer? Sin no tienen problemas de presupuestos, por la plaza está lleno de restaurantes para todos los gustos. los precios de los platos comienzan arriba de los $20 soles. Si su presupuesto es acotado (como el de quién les habla) , pueden comer un menú en el mercado de $5 soles, o bien en los restaurantes aledaños al mercado y más alejados de la plaza, es posible comer un menú (sopa+segundo+té)  por $6 soles.

  • Cómo viajar desde y hacia Cusco: Desde el mercado salen combis que los llevan y traen por $10 soles. Estas combis también pasan por Urubamba, Moray, Chincheros en caso de que necesiten pasar por allí.

  • Casas de cambio: No he visto, pero si lugares que cambian dinero a razón de USD1 = $3,20 soles, bastante bajo, teniendo en cuenta de que en Cusco es posible encontrar USD1= $3,25 soles.